CANTO-INVOCACIÓN:
Meditación del día:
Texto:
“Si deseas que Dios te lleve a su intimidad, procura que el Espíritu Santo dirija tu propia vida y el espíritu de rectitud tus relaciones con el prójimo […] Los pensamientos retorcidos alejan de Dios: por eso debemos pedir un corazón puro; y esto se realizará si nos renovamos interiormente con espíritu firme. Este espíritu recto lo podemos referir al Hijo, que nos despoja del hombre viejo y nos reviste del nuevo. Renueva las entrañas de nuestra mentalidad para que pensemos rectamente y nos rijamos por un espíritu nuevo, no por un código anticuado […] El es quien nos inspira buenos pensamientos y nos enseña a ponerlos en práctica, para que la gracia de Dios no sea estéril en nosotros. […] El es quien nos concede lo que pedimos, y la gracia para pedirlo. Nos alienta con una santa esperanza, y hace que Dios se incline compasivo hacia nosotros” (San Bernardo, Obras completas IV, BAC, Madrid 1984, 201, 219-221).
“Consagración al Espíritu Santo
Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza, y todo el amor de mi Corazón.
Yo me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.
¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús.
Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.









